Ayer hicimos una dinámica diferente, bastate divertida en realidad, nos dieron instrucciones de comprar entre 500 a 1000 popotes, sin decirnos para qué, por lo que ya íbamos a la expectativa de que haríamos. Al final resultó que era una competencia para ver quién hacía la torre más alta, con popotes y que no se deshiciera cuando se tirara desde la mesa.
Desgraciadamente al final la mía se cayó, no se pudo quedar en pie, pero que quede como testimonio que fue la más alta y que tuve unas buenas ideas que no pudieron ser existosas en ese momento.
Creo que lo más importante que se podría decir de este "concurso" fue la búsqueda de soluciones a algo que la principio sonaba como imposible y la actitud con que afrontamos nuestro reto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario